Vinio Floris, especialista de la Universidad de Harvard, señaló que el Perú debe prepararse para aprovechar la demanda de minerales e infraestructura generada por la expansión de la inteligencia artificial.
La expansión de la inteligencia artificial está impulsando una inversión en infraestructura sin precedentes. Según una estimación de McKinsey, la construcción de centros de datos podría movilizar US$ 6.7 mil millones al 2030.
De ese monto, US$ 5.2 mil millones corresponderían a infraestructura destinada al procesamiento de inteligencia artificial, mientras que US$ 1.5 mil millones atenderían cargas de procesamiento convencional.
Estas proyecciones fueron presentadas por Vinio Floris, Senior Fellow de la Universidad de Harvard, durante el Jueves Minero organizado por el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP).
“La inversión en los centros de datos va a sobrepasar a todo tipo de inversión de todo rubro en la historia de este planeta”, señaló Floris.
La magnitud de esta inversión requerirá la construcción de redes, sistemas eléctricos, infraestructura de enfriamiento y nuevas fuentes de generación de energía. También generará una creciente demanda de minerales indispensables para el funcionamiento de estas instalaciones.
“Cada megavatio de cómputo requiere cobre, acero, aluminio, semiconductores y agua”, explicó el especialista.
La inversión digital como oportunidad minera
Esta nueva ola de infraestructura representa una oportunidad para los países productores de minerales. El cobre, por ejemplo, es utilizado en las redes de transmisión y distribución eléctrica, mientras que otros minerales son necesarios para servidores, sistemas de enfriamiento, semiconductores y almacenamiento.
“La nube no es inmaterial. Sin minería no hay IA”, afirmó Floris al resumir la relación entre la economía digital y la actividad extractiva.
El especialista sostuvo que el desafío para el país consiste en explorar nuevos recursos estratégicos, aprovechar los subproductos mineros y agregar valor antes de su exportación.
“El Perú puede ser socio estratégico de la economía digital”, manifestó.
Asimismo, la National Electrical Manufacturers Association (NEMA) estima que los centros de datos representarían el 38% del crecimiento neto del consumo de electricidad en Estados Unidos hasta 2037.
Desafíos para el Perú
Juan Carlos Ortiz, presidente del IIMP, señaló que la escala de las inversiones vinculadas con la inteligencia artificial todavía resulta difícil de dimensionar para sectores como la minería.
“Estamos en un momento de la ola en la cual es difícil todavía estimar si se va a materializar y a qué velocidad se va a poder materializar”, sostuvo.
Por su parte, Marita Chappuis, consultora en Economía Minera y Regulaciones Mineroambientales, indicó que el crecimiento de la inteligencia artificial vuelve más urgente la reactivación de la cartera minera, el fortalecimiento de las capacidades tecnológicas y la formación de nuevas generaciones de profesionales.
Juan José Díaz, gerente de Propiedades y Agua de Cerro Verde, agregó que la expansión de esta tecnología obliga a ampliar la definición de los recursos estratégicos y considerar también la importancia del agua.
“Tenemos que empezar a pensar también en recursos críticos. El agua tiende a ser el eje”, afirmó.
FUENTE: Instituto de Ingenieros de Minas del Perú











