Roberto Maldonado, vicepresidente del IIMP, señaló que cualquier modificación al régimen tributario minero debe partir de un análisis técnico integral y considerar sus efectos sobre las inversiones existentes y la capacidad del país para atraer nuevos proyectos.
El vicepresidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), Roberto Maldonado, advirtió que cualquier modificación al régimen de regalías y al Impuesto Especial a la Minería debe evaluar previamente sus posibles efectos sobre la competitividad del Perú y la atracción de inversiones de largo plazo.
En su columna publicada en la Revista Minería del IIMP, Maldonado se refirió a la propuesta del Parlamento que plantea modificar el esquema de regalías mineras mediante un cambio en su base de cálculo y un incremento de las tasas, además de elevar el Impuesto Especial a la Minería.
“Cualquier cambio de esta naturaleza debe partir de un análisis técnico integral y considerar sus efectos sobre la competitividad del país, las inversiones existentes y la capacidad de atraer nuevos proyectos”, sostuvo.
El vicepresidente del IIMP remarcó que la estabilidad del régimen tributario forma parte de la seguridad jurídica que evalúan los inversionistas antes de comprometer capital en proyectos de largo plazo.
En ese sentido, consideró necesario evitar que la búsqueda de mayores ingresos fiscales en el corto plazo termine afectando inversiones capaces de generar posteriormente crecimiento económico, empleo y mayores recursos para el Estado.
Convertir permisos en inversión
Maldonado señaló que el país también enfrenta el desafío de lograr que las autorizaciones otorgadas a los proyectos mineros se traduzcan efectivamente en inversión, construcción, producción, empleo y recursos para las regiones.
Entre enero y agosto de 2026, el Ministerio de Energía y Minas autorizó más de US$ 3,067 millones en nuevas inversiones mineras y concedió permisos y autorizaciones para 150 proyectos ubicados en distintas regiones y etapas de desarrollo.
Según el especialista, estas cifras evidencian la existencia de una cartera activa y de empresas interesadas en continuar apostando por el potencial geológico del Perú. Sin embargo, precisó que la obtención de una autorización no representa el final del proceso.
“El verdadero resultado se produce cuando esos permisos se convierten en inversión, construcción, producción, empleo y recursos para las regiones”, afirmó.
Proyectos acumulan retrasos
Maldonado también destacó los extensos plazos que demanda actualmente el desarrollo de nuevos proyectos. Según cifras del Instituto Peruano de Economía, los proyectos de la cartera minera acumulan retrasos promedio de 15 años y algunos podrían tardar hasta 49 años desde su inicio hasta la entrada en operación.
Ante este escenario, sostuvo que el Perú necesita procedimientos más eficientes y predecibles que permitan aprovechar el contexto internacional favorable para los minerales, sin reducir los estándares técnicos, ambientales o sociales.
“En un escenario internacional favorable para los minerales, no podemos permitir que los tiempos de desarrollo terminen haciendo que el Perú pierda oportunidades frente a otros países”, concluyó.
FUENTE: Instituto de Ingenieros de Minas del Perú











