El exministro de Energía y Minas sostuvo que los cambios geopolíticos y los riesgos en las cadenas de suministro obligan a países productores como el Perú a replantear su estrategia de industrialización minera.
Lima, 6 de octubre de 2026. Las economías occidentales están incrementando su interés por acceder a metales refinados y contar con cadenas de suministro más seguras, señaló Jorge Montero, exministro de Energía y Minas.
Durante su participación como panelista en la primera edición de Rumbo a PERUMIN, Montero explicó que este cambio responde a un contexto marcado por las tensiones geopolíticas, los riesgos comerciales y la concentración de activos estratégicos.
El exministro indicó que la lógica económica tradicional de la minería favorece la producción de concentrados, debido a que el margen generado durante esta etapa suele ser superior al obtenido posteriormente mediante la refinación.
“Desde la ley de cabeza hasta el concentrado, estás aumentando la concentración del mineral en más de 40 veces. Y pasar de ahí a un refinado es por cuatro. ¿Dónde está el negocio? Evidentemente, el concentrado es un extraordinario negocio”, sostuvo.
Sin embargo, advirtió que el escenario internacional ha cambiado y que la seguridad del suministro adquiere mayor relevancia en las decisiones de los países desarrollados.
“Hoy en día, geopolíticamente, las economías occidentales necesitan refinados, más que concentrados”, afirmó al referirse a los riesgos relacionados con las rutas comerciales, la concentración de activos y los conflictos internacionales.
Nuevas reglas para el mercado internacional
Montero señaló que el mercado internacional está transitando desde una lógica basada principalmente en la compra de metales hacia una mayor preocupación por la trazabilidad y la seguridad del abastecimiento.
“Antes compraban los metales en las lonjas de las bolsas y ahora quieren cadenas de custodia en el aprovisionamiento y ya no quieren concentrados, quieren refinados”, explicó.
Según el exministro, este escenario modifica las reglas del mercado para países productores como el Perú y obliga a evaluar las oportunidades vinculadas con la industrialización y el procesamiento metalúrgico.
Asimismo, destacó el potencial para recuperar subproductos minerales de alto valor que actualmente no son aprovechados completamente. “En el Perú, muchos subproductos de alto valor no están en minas, están en trazas comerciales. Y solo la tarea metalúrgica recupera eso”, afirmó.
Industrialización, empleo y desarrollo regional
Montero sostuvo que una mayor industrialización minera podría generar nuevos impactos económicos en los territorios mediante la creación de puestos de trabajo y el fortalecimiento de las capacidades regionales.
“El resultado final tiene que traducirse para el pueblo en más empleo, bien pagado y con estándares”, manifestó.
También consideró necesario mejorar la gobernanza y fortalecer los planes de desarrollo concertado regionales, con el objetivo de orientar adecuadamente los recursos procedentes de la actividad minera.
En ese sentido, planteó que los ingresos provenientes del canon minero deben articularse con una planificación territorial de largo plazo que contribuya al desarrollo sostenible de las regiones.
Fuente: Instituto de Ingenieros de Minas del Perú











