Lima, enero de 2026.– La producción de electricidad en el Perú durante el 2025 registró un crecimiento moderado, por debajo de las expectativas del sector; sin embargo, las proyecciones para el 2026 apuntan a un mejor desempeño, impulsado principalmente por el avance de las energías renovables y nuevas inversiones en infraestructura energética.
De acuerdo con cifras del sector eléctrico, la generación acumulada hasta noviembre de 2025 alcanzó aproximadamente 55,950 GWh, lo que representó un incremento cercano al 2 % en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este resultado refleja un desempeño estable, aunque menor al previsto inicialmente.
Comportamiento por tipo de generación
Al analizar la matriz eléctrica, se observa que la generación solar lideró el crecimiento, con un incremento superior al 60 %, seguida por la generación hidroeléctrica, que mostró un avance cercano al 10 %. La generación eólica también registró una ligera expansión.
En contraste, la producción térmica a gas natural presentó una caída cercana al 11 %, evidenciando una transición progresiva hacia fuentes de energía más limpias y sostenibles dentro del sistema eléctrico nacional.
Este comportamiento confirma una tendencia de diversificación de la matriz energética, aunque todavía con un impacto limitado en el crecimiento total de la producción eléctrica.
Perspectivas para el 2026
A pesar del crecimiento moderado registrado en 2025, el sector mantiene expectativas positivas para el 2026. El desarrollo de nuevos proyectos de generación, especialmente de energías renovables, junto con la expansión de la demanda interna y la mejora de las condiciones macroeconómicas, podrían impulsar un mayor dinamismo en la producción de electricidad.
Especialistas del sector coinciden en que un entorno regulatorio estable, el fortalecimiento de la infraestructura de transmisión y la continuidad de las inversiones serán factores clave para consolidar el crecimiento del sector eléctrico en los próximos años.
Retos pendientes
Entre los principales desafíos se encuentran la necesidad de acelerar la ejecución de proyectos energéticos, reforzar las redes de transmisión y asegurar una adecuada planificación que acompañe el crecimiento de la demanda, garantizando así la sostenibilidad y seguridad del suministro eléctrico en el país.
Fuente: Diario Gestión











