Washington, enero de 2026.– El Gobierno de Estados Unidos, bajo la administración del presidente Donald Trump, promovió una normativa para acelerar la concesión de permisos para la minería en aguas profundas, con el objetivo de facilitar la exploración y eventual explotación de minerales críticos en los fondos marinos. Esta medida forma parte de una estrategia más amplia para fortalecer la industria de minerales esenciales para tecnologías como baterías, electromovilidad y electrónica.
La modificación normativa permite consolidar en un solo proceso las solicitudes de licencias de exploración y permisos para recuperación comercial de minerales en aguas profundas, reduciendo etapas administrativas que antes debían tramitarse de manera secuencial. Esta simplificación busca reducir los tiempos de revisión y aprobación para las empresas interesadas en acceder a recursos minerales submarinos como nódulos polimetálicos que contienen metales como manganeso, níquel, cobalto y cobre.
La decisión estadounidense se da en un contexto en el que no existe aún un marco global plenamente acordado para regular la minería en aguas profundas, lo que plantea desafíos legales y ambientales. Organismos internacionales como la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos han trabajado en estándares regulatorios, pero no se han alcanzado consensos definitivos, y Estados Unidos no ha ratificado plenamente el tratado que rige ese organismo.
Los defensores de la medida sostienen que esta aceleración puede brindar una fuente adicional de minerales críticos sin depender únicamente de la minería en tierra. Sin embargo, grupos ambientalistas y algunos gobiernos han expresado preocupaciones sobre los posibles impactos ecológicos irreversibles en ecosistemas marinos frágiles y la falta de salvaguardias ambientales robustas.
Fuente: Minería y Proyectos











